La solidez defensiva, factor clave de una Francia finalista

La solidez defensiva, factor clave de una Francia finalista

La gran labor de zaga ha terminado por empujar al equipo a su tercera final de una Copa del Mundo.

EFE

En pleno alboroto atacante, con el ruido que genera cada arrancada de Kylian Mbappe y la expectación que acompaña cada movimiento de Antoine Griezmann ha sido la defensa la que ha terminado por empujar a Francia hacia su tercera final de un a Copa del Mundo.

El gol de Samuel Umtiti, más apreciado por su capacidad de contención que por su desenvoltura con la pelota, arrojó al equipo 'bleu' hacia la lucha final por el título en Rusia 2018.

Y no es nueva la situación en el conjunto de Didier Deschamps, que ha sabido implicar a todo el grupo que salta al campo en labores de defensa como en la relevancia del ataque.

El once galo está arriba y abajo. Y mientras los rivales cabilan para contrarrestar el talento de sus hombres más reputados son los secundarios, los de perfil bajo, los que han cobrado preponderancia, vital para el destino de Francia.

Hubo un tiempo atrás que los componentes de la zaga gala fueron tan cotizados o más que sus ingenieros. Fue en la época dorada del fútbol francés. La que terminó por hacer suya la hasta ahora única Copa del Mundo que presume.

Cuando solo Zinedine Zidane estaba por encima del resto, el cuarteto trasero integrado por Lilian Thuram, Marcel Desailly, Laurent Blanc y Bixente Lizarazu, eran considerados con un valor real casi superior a tipos como Patrick Vieira, Christian Karembeu, Emmanuel Petit, David Trezeguet, Youri Djorkaeff, Robert Pirès o el actual seleccionador, Didier Deschamps.

Deschamps lo sabe. Y al margen de las dudas y la discusión que genera el preciosismo de su fútbol, ya tiene a su equipo en la final.

En el trayecto hacia el último partido, el de Moscú, el del campeón, la retaguardia gala ha supuesto mucho más que oxígeno para Francia. Ha sido la solución.

La defensa menos goleada de Rusia 2018 es también la más eficaz. Rinde en un área y en otra. Fue Benjamin Pavard, el lateral derecho que juega en el Stuttgart alemán, el que rescató a Francia en la eliminatoria de octavos, contra Argentina. El conjunto galo estaba por debajo en el marcador y apareció Pavard para enviar a la red un disparo enorme desde fuera del área.

Luego fue Raphael Varane. En cuartos. Contra Uruguay. El central del Real Madrid abrió el camino de la victoria al culminar un saque de falta de Griezmann. Superó a Fernando Muslera, que después contribuyó con su error a la sentencia francesa.

Fue en San Petersburgo cuando surgió Umtiti. En un partido cerrado, atascado, ante Bélgica, plagada de fútbol y de talento. El zaguero azulgrana se adelantó a Jan Vertonghen y superó a Marouane Fellaini para batir a Thibout Courtois.

"Sabemos que defensivamente estamos haciendo un grandísimo trabajo, tanto la línea de cuatro defensores como el mediocampo estamos trabajando muchísimo. Hacer un gol a Francia es muy complicado y eso es fruto del trabajo que llevamos haciendo", añadió dijo tras el encuentro Lucas Hernández, el único de la zaga gala que aún no ha visto puerta.

En cualquier caso, es la primera vez desde 1998 que tres defensas de Francia marcan un gol en un mismo Mundial. Aquella fue con Lizarazu, Thuram y Laurent Blanc. Veinte años después, han sido con Pavard, Varane y Umtiti. En aquella ocasión Francia acabó con la Copa. Puede que también en esta.

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